Entrenamiento de fuerza y la mujer

Hoy vengo con un tema que me suelo encontrar en TODAS o casi todas mis sesiones de entrenamiento personal. Y es que las mujeres en el momento que les hablas de trabajo de fuerza, de tonificación, de pesas… tienen miedo, sienten pánico porqué creen que se van a poner muy grandotas y no se van a ver femeninas. Además de que una cosa es el trabajo de fuerza y el otro el trabajo de hipertrofia.

Bien, esto principalmente pasa por puro desconocimiento. La mayoría de ellas, creen que para perder peso y bajar el porcentaje en grasa deben solo entrenar el cardio y eso es un ERROR. Hoy os voy a dar varios motivos por los cuales es 100% necesario el entrenamiento de fuerza en la mujer.

Qué es la FUERZA?

La fuerza es la capacidad de generar tensión frente a una resistencia, ya sea estática o en movimiento. Esta fuerza nos permite vencer una resistencia u oponernos a ella mediante contracciones musculares. Esta cualidad guarda relación con el sistema de control del movimiento (sistema nervioso central) y con los sistemas energéticos cardiovascular y respiratorio.

Los músculos son los responsables del movimiento de nuestro cuerpo y las fibras musculares transforman en movimiento la energía que proviene del metabolismo. El entrenamiento de fuerza y los ejercicios permiten tonificar o desarrollar masa muscular (NO necesariamente VOLUMEN muscular). Esto nos ofrece múltiples ventajas para nuestro día a día y para la práctica del deporte. Muchas de las actividades que realizamos en nuestro día a día (trasladar objetos, moverlos, llevar la compra…) precisan de que tengamos fuerza y para ello, debemos entrenarla.

Beneficios:

El entrenamiento de fuerza supera al cardio en pérdida de grasa: es cierto, que el cardio aumenta rápidamente las pulsaciones y quemas calorías desde un inicio. Pero, al contrario que el ejercicio de fuerza, éste sólo las quema durante el ejercicio. El trabajo de fuerza nos permite poner los músculos fuertes (cuanto más fuerte, más energía) lo que hará que esta musculatura aumente nuestro metabolismo basal. El cuerpo humano requiere energía para todas las funciones corporales (trabajo físico, mantenimiento de la temperatura corporal, trabajo continuo del corazón y los pulmones etc…) . Esta energía también es necesaria para la fragmentación, reparación y formación de los tejidos. La energía con la que se realizan estas funciones cuando el cuerpo se encuentra en reposo viene directamente de nuestro metabolismo basal. Es decir, que no solo gastarás esa energía durante el entrenamiento sino que después también.

Entrenar la fuerza te hace más fuerte: permite desarrollar nuestras actividades diarias con mucha más facilidad (subir escaleras,coger nuestro bebé…).

Mejora la postura: sin un entrenamiento de fuerza, hay músculos posturales que dejamos de utilizar y pierden tono. Esto se traduce en una peor postura y aparición de dolores por pinzamientos nerviosos o sobrecarga de otros músculos.

Previene lesiones músculo-esqueléticas: mejoran la densidad ósea, disminuyendo el riesgo de fractura, por lo que previene la osteoporosis y la osteopenia ayudando a incrementar la densidad ósea. También las articulaciones se ven beneficiadas al estar más protegidas por músculos más fuertes, siendo menos propensas a las lesiones.

Reduce el riesgo de padecer diabetes y a revertir la resistencia a la insulina: Investigaciones indican que el entrenar la fuerza puede incrementar la utilización de glucosa en el cuerpo por 23% en 4 meses.

Se obtienen resultados más rápidamente: realizando solo tres entrenamientos semanales, notarás a los dos meses, mejorías en tu sistema muscular, sobretodo por el aumento del metabolismo basal.

Mejorará tu potencia: si tu objetivo es correr más rápido, saltar más alto o incluso ser más veloz.  El entrenamiento con pesas debería de ser tu aliado, ya que te permitirá trabajar los dos tipos de fibras musculares ganando fuerza que te ayudará a alcanzar tus objetivos. Para correr, en cada zancada que hacemos aplicamos una fuerza contra el suelo.Por ello, es importante entrenar esa fuerza que vamos a aplicar en cada zancada (durante 20′-30′-45′-60′ que salimos a correr). Con ello no sólo iremos más rápidos sino que mejoraremos la técnica y prevendremos posibles lesiones.

Conclusión:

Si eres de las que cree que no tiene porqué realizar entrenamientos de fuerza o musculación, para verte física y emocionalmente bien, para perder grasa, para coger forma… ya tienes varios motivos por los que SI debes hacerlo.

Este tipo de entrenamientos bien planificados solamente nos aportan beneficios y nos permite alcanzar los objetivos que nos proponemos de una manera más rápida. Por lo que es completamente necesario hacerlo de la mano de profesionales del sector de la actividad física ya sean graduados universitarios o con ciclo formativo de grado superior.

Te animas?